Skip to content

26 diciembre, 2011

Discurso del Presidente del Partido Socialista, Diputado Osvaldo Andrade, al VII Pleno del Comité Central

oal-salvador-2

DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL PARTIDO

DIPUTADO OSVALDO ANDRADE LARA

AL VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL

Santiago de Chile. Diciembre 17-2011

Compañeras y compañeros:

Nos encontramos en el inicio de un nuevo tiempo, de una nueva época que hemos ayudado primero a alumbrar y después a construir, pero que hoy camina por sus propios medios.  El Partido debe en esta hora ser más fuerte que nunca, más atento al clamor que una ciudadanía consciente de sus derechos demanda, más ágil para interpretar ese grito que también es el nuestro, más abierto a la participación de todos, porque somos su instrumento, porque no tenemos razón de ser si no vemos ni escuchamos estos frutos del trabajo de tantos que están comenzando a ser evidentes, en una sociedad que se levanta para exigir lo que le pertenece.

Sentimos legítimo orgullo del ayer y también del futuro que viene llegando. Que nadie se equivoque: aportamos a la gesta de la democracia con el generoso compromiso de la vida, con una responsabilidad a toda prueba, con inteligencia, lealtad y energía, con lo mejor que podíamos y debíamos dar.  Dicen que la victoria tiene muchos padres, pero que la derrota es huérfana. No es así en el caso del Partido Socialista, porque hemos asumido plenamente los errores cometidos y estamos decididos a llenar cualquier vacío, a corregir cualquier falta, a volver a abrir ese horizonte que los chilenos merecen.

Ya lo quisieran los adversarios que ahora proclaman sin vergüenza aquello en lo que nunca han creído, aquello que aplastaron sin vacilación para instaurar un sistema injusto que no se atreven a defender públicamente, aunque siguen imponiendo sus deseos por la puerta falsa que se preocuparon de dejar convenientemente instalada en un rincón de la institucionalidad heredada de la dictadura.  Para la derecha, la democracia es sólo una excusa que disfraza la defensa pura y simple de sus intereses, y si no sirve para ello, entonces, deberá reemplazarse cueste lo que cueste por otro instrumento que proteja de manera más eficaz sus privilegios.  ¡¡Allí está la historia de Chile como prueba y testigo indesmentible!!

Más que palabras, los socialistas demostramos con hechos nuestra fe en la gente. Somos los primeros en realizar Primarias Ciudadanas, abiertas y vinculantes para definir a los candidatos a Alcaldes y Alcaldesas para las próximas elecciones municipales.  Aunque reducidas a las comunas donde era posible y necesario, seleccionamos a compañeras y compañeros dispuestos a triunfar, junto a equipos amplios y plurales que sumaron a  militantes e independientes; 28.000 hombres y mujeres decididos a aportar sus talentos en la hermosa tarea de hacer realidad los anhelos más sentidos de nuestros compatriotas.

Esta experiencia, que nos ha mostrado la necesidad de escuchar con mayor fuerza y vigor a la ciudadanía, nos pone en la delantera del proceso electoral con excelentes candidatos y candidatas.  Con los mejores, diría yo. Nos impone, además, la necesidad de convocar a aquellos que no alcanzaron el primer lugar, pero que dieron una digna y justa competencia: de ellos, también dependen nuestras posibilidades de cara a las primarias de la Concertación y a la elección municipal de Octubre del 2012.

Nuestras primarias, aunque austeras y acotadas, nos han mostrado, además, las complicaciones que debemos enfrentar en todo el proceso que viene.  La Dirección del Partido deberá pronunciarse respecto de esas comunas donde aún resta establecer una definición y yo confío que tendremos el criterio y la sabiduría para establecer la mejor opción.  Las primarias, en su virtuosidad, han definido el mejor candidato o candidata, y la política, en toda su dimensión, debe jugar también -ahora- su parte.

No soy de los que creen que el procedimiento es más importante que el objetivo de derrotar a la derecha, como he notado en el ánimo de muchos socialistas.  Del objetivo central Compañeros, no nos podemos perder ni un milímetro.  Porque también tendremos que enfrentar a los mejores candidatos de la derecha.  Si compañeros, no nos equivoquemos, porque la derecha tiene el aparato de Gobierno, porque tiene los recursos económicos y tiene voluntad de poder.  En ese escenario, la Oposición debe redoblar sus esfuerzos para recuperar municipios emblemáticos y superar nuestra histórica barrera electoral.

Hemos cumplido a cabalidad con el mandato de nuestro último Congreso. Frente a aquellos que levantaban la teoría de la sospecha, de que la Dirección Nacional no iba a cumplir, de que no iban a estar a tiempo las Resoluciones, o de que íbamos a interpretar oblicuamente dicho mandato, hoy son absolutamente refutados.

Fue un proceso de aprendizaje en que, por cierto, cometimos errores pero que no empañan la magnífica convocatoria ciudadana;  es el caso de independientes que pudieron votar y el caso de Chiguayante.

La primera etapa de la tarea se encuentra cumplida, y hoy debemos abocarnos a la definición de lo pendiente, y de trazar el camino para la definición de los concejales.

De los pendientes, para sus notas, en modo sumario,  ya con fechas y responsables de su implementación,

- Conferencia de Educación

- Conferencia Sindical

- Convención de Desarrollo Local y Regional

- Encuentro SUB-40

- y Consejo General, sin perjuicio de la elección interna en Agosto de este  2012.

Ahora bien, hemos dicho que entendemos los desafíos de este período político como un plexo completo, lleno de razones y sentidos.  No queremos elegir un Alcalde o una Alcaldesa, en una comuna u otra, por el mero capricho de insuflar nuestros votos efectivos, nuestras estadísticas o nuestra posición en el cuadro general de la política.  Tampoco queremos conquistar la dignidad del sillón municipal porque tengamos favores que pagar, cuentas pendientes, o necesidades materiales que resolver. El proceso municipal es para nosotros, en primer lugar, el espacio desde donde se pueden realizar innumerables transformaciones concretas que afectan, materialmente, a los ciudadanos.  La ventanilla municipal, es la primera ventanilla que le abre el Estado en su entera dimensión al ciudadano común, a aquel que va a realizar sus trámites, a aquellos que quieren realizar un reclamo, a aquellos que exigen educación o salud.  Por eso es que no queremos, alcaldes o alcaldesas, que actúen con desidia e indolencia frente a las necesidades de la gente. Aunque parezca una batalla imposible, no por eso vamos a abdicar de desplazar al Alcalde Labbé de la posición desde donde nos provoca, que representa de cuerpo completo lo que piensan y sienten una innumerable cantidad de alcaldes de derecha.

Queremos ganar compañeros y compañeras, queremos competir porque nos interesa superar las desigualdades existentes en el espacio local y que la derecha reproduce día a día.  Esas desigualdades propias y particulares, aquellas que se mantienen desde la arrogancia, desde la indolencia y desde la humillación de los que tienen menos, de los que han sido excluidos porque no tuvieron la suerte de nacer en “cuna de oro” y no tuvieron la posibilidad de salir, de escapar o de superar la condición a la cual fueron condenados por una sociedad estructuralmente desigual. Queremos representar a los que no han tenido el derecho a la defensa, a los vecinos que tienen aun sus calles con basura, a aquellos que aun esperan en los consultorios, a los que aun les falta, compañeros y compañeras.

Tenemos plena claridad de la responsabilidad que nos corresponde asumir, porque somos un partido que ha caminado con la cronología de la historia, al lado de las luchas sociales y en defensa de las grandes mayorías desposeídas. Tenemos la conciencia histórica de nuestro deber, y por eso sabemos que la elección municipal no basta, que no es autoexplicativa y que no es suficiente consigo misma.  Hemos dicho que la elección municipal es importante -también- porque constituye la antesala de un proyecto nacional mucho más amplio y profundo, y que, en tal sentido, es el primer paso, el primer impulso de lo que queremos para el país en su conjunto.

Camaradas; constatamos con hastío un Gobierno indolente con los intereses de las grandes mayorías ciudadanas, que no escucha, que no oye, y que cree que con la sola fuerza  fáctica y económica lograrán conquistar el sentir ciudadano. El pueblo de Chile volvió a reconocer a la derecha histórica, y sabe con toda claridad que son esas mismas familias que se han enriquecido desde hace doscientos años, las que hoy controlan el poder.

Pero caracterizar al Gobierno entre nosotros, ya parece una tarea innecesaria. Este Pleno  tiene plena conciencia de lo que enfrentamos, aunque aun nos sorprende la desfachatez con que el Gobierno nos propone, de a pedazos, su idea de país. Tengo claridad que desde el Gobierno, los que siempre han estado detrás de un poder sin contrapeso, pretenden justificar de manera subrepticia una sociedad del abuso.

En efecto, las recientes denuncias sobre colusión en la industria avícola constituyen un nuevo eslabón en una larga cadena de abusos.

Con anterioridad, fue el Caso Farmacias, el  escándalo de La Polar, las denuncias sobre colusión en las empresas de transporte, los conflictos de interés de altos funcionarios del Gobierno, entre otros innumerables casos. Ya hemos tomado nota de la tendencia irrefrenable de algunos intereses empresariales por sobrepasar las reglas escritas y no escritas, por satisfacer su insaciable avidez de maximizar sus utilidades de cualquier modo, aunque aquello signifique violar la ley.

Respecto de este caso,  y en todos los otros, cualquiera se dará cuenta que urdir y ejecutar por tan largo tiempo tamaña operación de cartelización, bandidaje y saqueo a nuestros bolsillos, implica necesariamente la deliberada concurrencia de una serie de factores de gestión corporativa, los cuales incluyen,  al menos,  a los  respectivos directorios y a los más altos  ejecutivos de las empresas involucradas. Sin cuyo deliberado y activo concurso y complicidad culposa,  esta auténtica asociación ilícita  para delinquir -de ningún modo- podría  tener lugar ni operar eficazmente.

El gobierno ha calificado eufemísticamente a este nuevo escándalo como una expresión de “malas prácticas“, para tratar de insinuar que se trata de una anomalía, de un episodio aislado que escapa a la normalidad del funcionamiento de un mercado pretendidamente libre y transparente.  Eludiendo  calificar este caso como un auténtico delito, o al menos como un fraude a la fe pública,  por más que nuestra legislación estime estos actos deleznables como simples infracciones, que por consideradas tales,  sólo son castigadas con multas irrisorias de beneficio  fiscal, en lugar de ser tratadas como fraudes duramente penados por la ley, tal y como efectivamente ocurre en numerosos países en donde los consumidores son tratados como personas, y no como meros datos estadísticos.

Nadie que sea  víctima de  un robo por sorpresa mientras transita por la calle, nadie que sea asaltado en su propia casa, nadie que sea cartereado en un medio de locomoción pública, nadie que sea estafado por un prójimo  o sea víctima de cualquier otro atropello de esta especie y de muchas otras, consideraría  ni por un momento haber sido víctima de una  “una mala práctica”. Por el contrario, no dudaría  en calificar estos hechos  como delitos y a sus perpetradores como delincuentes que merecen estar en la cárcel.

Sin embargo, frente a  acciones como las perpetradas por sujetos como los que tramaron y ejecutaron esta nueva burla a los consumidores, de efectos masivos y prolongadas en el tiempo, por la sola razón  de que sus ejecutores no utilizaron para su delito  el método de alunizaje, el oxicorte, el escalamiento, la intimidación con arma blanca o de fuego, no nos cabe más remedio que conformarnos con que jamás veremos a estos delincuentes de cuello y corbata e impecable semblante,  cabizbajos y esposados camino al tribunal, mientras son profusamente filmados y escarnecidos por los medios de comunicación. Aun así, la fuerza y la crudeza de los hechos, han generado la posibilidad de que los ejecutivos de La Polar, empiecen a caer uno a uno.

Llama la atención que sean algunos de estos mismos conspicuos intereses que se coluden y conspiran para burlarse de nosotros y asaltar nuestros bolsillos, los que anualmente nos predican desde el púlpito de la ENADE sobre las virtudes de  la libre competencia y del liberalismo a ultranza, principios en los que, por cierto, tal parece, algunos creen muy poco o nada,  y practican todavía menos.

Y que estos mismos sujetos tenebrosos, no contentos con recetarnos más libertinaje e impunidad para sus actos, además, nos mezquinen sus  contribuciones en la forma de mayores impuestos a sus ganancias escandalosas, algunas de las cuales, ahora ya sabemos de qué fuente proceden y porque medios obtienen.   Eso sin mencionar los miserables  sueldos que pagan a sus propios trabajadores.

El mercado chileno exhibe  hoy niveles de concentración inéditos en todos los ámbitos, y es  evidente que las empresas que tienen posiciones dominantes obran a su antojo en busca de más ganancias.  Por lo mismo, el mercado es propenso a la cartelización y a la colusión, muy especialmente, en vista de la falta de mecanismos eficientes de fiscalización y sanción efectiva de conductas empresariales reñidas con la ética y la legalidad.  Salvo que alguien imagine ingenuamente que el Decreto Ley 211 sobre la libre competencia sirva para alguna otra cosa que no sea para guardar las apariencias y  pasarla por alto siempre que hay ocasión, es decir, cada día y a toda hora.

Todavía existen, incluso entre el propio empresariado, quienes increíblemente se preguntan sobre las causas profundas de la marea de indignación y hastío con el orden de cosas predominante   que recorre a Chile y a todo el planeta.  No cabe duda que esta convulsión social con ribetes claramente políticos tiene como uno de sus factores explicativos la reacción  ciudadana  frente a la inaudita extensión de los abusos de toda especie de que somos víctimas.  Ya no digamos  como tales ciudadanos, sino, además, como meros e indefensos  consumidores.

¿Qué duda puede caber a estas alturas a cualquier persona medianamente informada, que los bancos que teóricamente compiten entre sí, en realidad se coluden para esquilmarnos y obtener ganancias obscenas?

¿Alguien puede razonablemente dudar que así también proceden las ISAPRES, las AFP, las entidades educacionales privadas de todas especie, las empresas del retail, del transporte terrestre y aéreo  y en general,  la casi totalidad de quienes nos ofrecen productos y servicios de consumo masivo, cotidiano y obligatorio, casi siempre de manera amable y sonriente, pero con el puñal del abuso bajo el poncho?

Los consumidores estamos indefensos e impotentes  frente a este tipo de actos abusivos,  y lo seguiremos estando mientras  no seamos capaces de responder a la colusión empresarial con la organización de los consumidores, en la forma de asociaciones fuertes y competentes para hacer valer nuestros derechos y protegernos de los atropellos,  del modo en que lo viene haciendo valiente y responsable la CONADECUS.  Desde aquí, un reconocimiento a un socialista que nos distingue;  el Cro. Hernán Calderón.

Pero este tipo de sociedad basada en el abuso, donde el Gobierno a veces hace parte y a veces cómplice, se configura con la mentira de que los “mejores” de la derecha iban a participar de la conducción del Estado.  En la marcha, recién iniciado el Gobierno de la derecha, pudimos observar las deficiencias técnicas y políticas de un Gobierno de “élite”.  Al tiempo, el Presidente se vio obligado a echar mano al Parlamento y extraer desde allí, las nuevas figuras que conformarían su gabinete. De un gabinete empresarial, pasó a formar un gabinete confesional.   La UDI ganó la batalla, y se instaló la disputa presidencial en el centro mismo del poder ejecutivo. Se tomaron el Ministerio del Trabajo, el de Economía y en La Moneda se instaló como Vocero el primo del Presidente.

Su jugada, para salvar aunque sea un ápice la eficiencia política de su Gobierno, fue a costa de la victoria pírrica de la cual fue protagonista el Ministro del Interior, quien no ha sido capaz de derrotar la delincuencia tal como lo prometieron en la campaña.  Ahora, dicen que la delincuencia está en la “naturaleza humana” y para ocultar su ineficiencia, han adoptado como estrategia inculpar a los fiscales y a los jueces.

Decían que eran los mejores, porque venían de las mejores universidades de Chile y del mundo. Hoy ha quedado claro que los “mejores” de la derecha, no tenían realmente vocación de servicio público, al preferir la rentabilidad de sus empresas y quedarse en ellas.  Ha quedado en claro su ineficiencia al momento de revisar los datos de ejecución presupuestaria. Toda ella fue ineficiente en comparación con las cifras de la ex Presidenta Bachelet, y el diseño del actual proyecto de presupuesto 2012, en su discusión parlamentaria, reflejó, básicamente, que mientras ellos ponen énfasis en los bienes de consumo en educación, nosotros nos jugamos por el bien público, mientras ellos prefieren la represión en materias de seguridad, nosotros preferimos la prevención y la rehabilitación, mientras ellos se inclinan por la auto-regulación en protección a los consumidores, nosotros abogamos por la fiscalización.

Pero del mal Gobierno de la derecha, no sólo se desprenden nuestras responsabilidades actuales, sino que fundamentalmente la necesidad de presentarle al país un proyecto político distinto, innovador, capaz de convocar a las grandes masas y capaz de situarse en una vanguardia política y social que nos permita enfrentar las desigualdades que aun azotan nuestro país.  Mientras nuestros esfuerzos se encaminan en esa tarea, a  toda costa la derecha pretende inculpar de sus errores al Gobierno anterior y, a toda costa la derecha pretende hacer parte a la ex presidenta Bachelet de su juego sucio y mentiroso. Las y los socialistas sabemos lo que pretenden y no caeremos en su mismo barro.  La derecha quiere dividir a la Oposición compañeros y compañeras, ya lo sabemos.

Por eso, es que no es cliché reiterar nuevamente la necesidad de la Unidad. Es la unidad de la Oposición la que nos entrega la plataforma y la que es condición para nuestras posibilidades futuras.  De aquí, no se entiende que algunos de los que se dicen distantes al Gobierno, y que han configurado política fuera de él y al frente de él, insistan en hacerle el juego, y en pavimentarle el camino político a esa misma derecha que desprecian. Porque no se entiende que algunos no quieran concurrir a un acuerdo amplio de toda la Oposición para enfrentar con un solo candidato a Alcalde a la derecha, o porque algunos se empeñan en horadar, cáustica e injustamente, la gran obra de los gobiernos de la Concertación.

Desde nuestro pasado, con sus aciertos y errores, con el orgullo de lo hecho y con la dignidad de la auto-crítica, los desafíos son claros y evidentes:

1.   Debemos enfrentar con rigurosidad la definición de nuestros candidatos, proceso que no ha culminado. Al respecto, quisiera reiterar que mientras algunos prefieren la retórica, nosotros preferimos los hechos y hemos realizado primarias para Alcaldes y definido en ellas nuestros candidatos y candidatas.  Este Pleno tiene la tarea de resolver los  casos pendientes.

2.   Tenemos poco tiempo, en Abril debemos enfrentar las primarias de la Concertación.

3.   Luego, debemos pre-configurar, el procedimiento para las primarias parlamentarias y presidenciales.

Para los que nunca creyeron en las primarias municipales, les adelantamos que haremos lo mismo en el terreno parlamentario y presidencial.  Aquí compañeros y compañeras, todos tendrán que medirse: tanto los parlamentarios en ejercicio, como aquellos que quieran legítimamente retarlos. Espero que aquellos que han defendido tan preclaramente las virtudes de la democracia y la necesidad social de más participación, estén igualmente disponibles para defender esas mismas virtudes cuando sean convocados a competir.

4.   Cómo, cuándo y con quiénes son las partes que constituyen la estrategia política.  Para qué es la pregunta a contestar en el esfuerzo de síntesis que pedimos, apto para trascender un simple papel que al final nadie lee, ya que se trata, más bien, de transformar la voluntad de nuestro pueblo en líneas de acción concretas, factibles de ser implementadas desde el Estado

Una educación pública de excelencia, ajena a fines de lucro que la envilecen,  disponible para los hijos de los trabajadores y de la clase media, sin distinciones.  Un medio ambiente libre de contaminación, como sustento de un modelo de desarrollo basado en la explotación racional de los recursos naturales, los avances tecnológicos y la creación de empleos bien remunerados.  Servicios públicos de calidad a tarifas razonables. El fin de los monopolios que dirigen una economía centrada en el abuso.  La redistribución justa de la riqueza.  Una carga tributaria acorde con las necesidades del país.  Leyes laborales más equitativas. Una verdadera descentralización. Una Constitución realmente democrática y una inserción internacional consecuente con la integración latinoamericana y con una globalización progresista, son algunos contenidos que forman parte de cualquier oferta con que la izquierda pretenda convencer a las grandes mayorías nacionales.

5.   Nueva mayoría social y política.  El arco de fuerza que sustente este esfuerzo debe ser de una amplitud tal que no sólo nos permita ganar, sino, que, sostener os compromisos programáticos.

Al respecto, nos hemos referido con amplitud en otros plenos y tenemos acuerdos al efecto.

Estimadas Compañeras y Compañeros

Los desafíos no terminan aquí.  Las tareas son muchas y estamos recién empezando a recorrer el trayecto que determinará en las urnas, a quien favorece la soberanía popular para encabezar un proyecto distinto de un país para todos.

Para eso se requiere unidad.  Una senda compartida con nuestros aliados, en el común propósito de ofrecer las mejores soluciones y las personas más idóneas para concretarlas.  Queremos volver a ser Gobierno porque es nuestro deber dar respuesta al imperativo de reemplazar lo que no sirve, conducir la nave hacia el destino que los más humildes nos indican cada día.  Y se puede, claro que se puede.  Ese es el fin que ordena un programa de Gobierno, que ya debe comenzar a estructurarse en un proceso fluido de diálogo con la ciudadanía.

Camaradas; Los principios que dieron origen al Partido Socialista evolucionan con el tiempo, pero mantienen su esencia.  Siempre con el débil frente al poderoso, con el discriminado, con el pobre, con el ofendido, por la igualdad y la solidaridad.  Aquí estamos todavía, en la lucha cotidiana por ensanchar la senda del bienestar para los hijos de esta tierra, de Arica a Puerto Williams, del altiplano al océano, del desierto a la estepa magallánica.   Allá lejos saben que los socialistas defienden su causa, porque son ellos mismos convertidos en fuerza de cambio, de un cambio real, no de consignas robadas para rimar con el engaño.

Algunos creen que deberíamos pedir perdón por contar con el mayor liderazgo que existe en Chile. En realidad, las disculpas se justificarían si no ejerciéramos ese liderazgo, que,  a pesar de todo, no ha contaminado su investidura con las complejidades de la política interna. Me refiero, compañeras y compañeros, a  la ex Presidenta Michelle Bachelet, Directora de ONU Mujer.

Queremos reafirmar aquí que la esperanza tiene nombre y apellido, que no le tememos a la expresión de la ciudadanía como dicen otros, porque su veredicto se pronuncia en forma clara y transparente cada día.  Abramos de par en par las puertas, pues se precisa de todos para hacer otro Chile.

En esta aventura fascinante de hacer posible lo necesario …nadie sobra.

GRACIAS

 

Leer más de Sin categoría

Leave a comment