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24 agosto, 2013

Osvaldo Andrade: “Si el esfuerzo programático no lo acompañamos con mayoría parlamentaria, van a haber frustraciones”

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A tres días  de haber cerrado la plantilla parlamentaria tras una larga negociación, el presidente del PS analiza el escenario electoral de cara a la elección de noviembre. Plantea que no debe haber preocupación respecto a un posible discolaje al interior del bloque con candidatos como Camila Vallejo, Karol Cariola o Giorgio Jackson. Asegura además que hoy Michelle Bachelet está en condiciones de ganar en primera vuelta, pero hace un llamado al resto de los dirigentes del bloque a reforzar el trabajo en terreno para garantizar una mayoría en el Congreso.  

Finalmente José Antonio Gómez se quedó sin cupo senatorial pese a la insistencia del Partido Radical. ¿Faltó voluntad por parte del bloque para darle el cupo?

-Nosotros lo que negociamos en los procesos son espacios políticos, no negociamos nombres. Es decir, aquí no hay un cupo para una determinada persona, nunca ha sido así y esta vez tampoco lo fue. El PR lo que solicitó fue un segundo cupo en materia de la plantilla senatorial y eso no fue posible. Entonces, no era un problema que era un segundo cupo para Gómez, sino que era un segundo cupo para los radicales.

¿Ayudaba que se supiera que era para Gómez?

-Sabíamos que una de las alternativas del PR era un cupo para el senador Gómez, lo que digo es que no era la única. Nunca nos dijeron “queremos tal cupo para esta persona”.

Luego de tantos meses de negociación algunos dirigentes plantearon la posibilidad de que Bachelet interviniera en la plantilla parlamentaria. ¿Eso finalmente se produjo?

-No.

En el caso de Giorgio Jackson trascendió que el comando ejerció presión para que la Nueva Mayoría se omitiera.

-No me he sentido presionado por el comando ni por nadie para eso. Lo que el Partido Socialista hizo fue generar las condiciones para derrotar a la derecha que es finalmente nuestro propósito en Santiago y el resto de los distritos del país.

En la DC lo culpan a usted de haber cedido a las presiones del comando para blindar al ex líder estudiantil.

-Entiendo que había dos precandidatos, Marcelo Díaz y Eugenio Ravinet y entiendo que ambos tuvieron la misma conducta. La conducta del compañero Díaz fue conversada  y en  sintonía con el presidente del Partido Socialista. Si la conducta del candidato Ravinet no fue del mismo modo con el presidente de la DC, es un problema que tienen que explicar ellos, a mi no me corresponde involucrarme en eso. Lo que si señalo es que el propósito político del PS en ese distrito es derrotar a la derecha y nos parece que por esta vía se logra. Lo que sucedió en el distrito de Santiago fue lo que era posible de hacer.

¿La eventual llegada al parlamento de figuras como Jackson,  Vallejo o Cariola pueden configurar un sector crítico al gobierno de Bachelet?

-En la administración que todavía está vigente existía la preocupación respecto de la incorporación del PC en el Congreso. Se decía que los parlamentarios comunistas iban a tener un comportamiento muy anti sistémico, que se yo. Y en estos tres años no ha ocurrido ese proceso. Los díscolos más bien han estado al frente. Yo he escuchado a Camila Vallejo, Carol Kariola, Giorgio Jackson, a mucha gente que es candidata y en general mi impresión es que todos están felices sacándose fotos con Bachelet, todo el mundo entiende que incorporarse a la Nueva Mayoría o estar cerca de la Nueva Mayoría implica estar cerca de un conglomerado que probablemente tendrá un éxito electoral. Entonces si después aparecen ímpetus  de discolaje, bueno habrá que enfrentarlos en ese momento.

Bachelet ha planteado tres ejes de campaña que han generado altas expectativas. ¿Esto puede convertirse en un escenario complejo si es que el bloque no logra mayoría en el Congreso?

-Nosotros tenemos que tener la capacidad de acompañar el esfuerzo programático que anuncia la presidenta Bachelet con una mayoría parlamentaria sustantiva que permita que eso sea posible y también creo que debemos tener un tipo de relación con el movimiento social que también facilite esos logros. La profundidad de los cambios tiene mucho que ver con la correlación de fuerzas que sostenga esa profundidad y si finalmente terminamos empatados en el parlamento es evidente que va a ser más difícil que los cambios que se están planteando se puedan realizar.

A menos de 100 días de la elección presidencial aún no se ha vuelto a constituir el comité político del comando donde deben participar los presidentes de los partidos del bloque. ¿Considera que es una señal errónea?

-Esto no tiene nada de extraño. Había existido un comité político previo a la primaria que era obvio que estuviese integrado por los partidos que respaldaban a Bachelet. Se entendió siempre que inmediatamente después de la primaria se iba a desarrollar un proceso de incorporación de los otros partidos tras la primaria y eso se ha desarrollado relativamente bien. Están trabajando comisiones técnicas y de carácter programático. Ahora hay que estar poco en reuniones en esta época. Si el esfuerzo programático no lo acompañamos con mayoría parlamentaria van a haber frustraciones.

Desde el oficialismo plantean que Matthei buscará igualar la cercanía de Bachelet con la gente. Sin embargo, buscan poner como punto de diferenciación la autoridad que tendría Matthei por sobre Bachelet

-Hasta ahora Mattehi no se ha transformado en una candidata crecedora. No era la candidata de la derecha, digámoslo francamente. El candidato era el señor Golborne, Longueira, Allamand y finalmente terminamos con esta candidata. No quiero generar un menosprecio, pero si ella hubiera sido la candidata ideal de la derecha hubiera estado antes que Golborne. En su estrategia, sin lugar a dudas, ella va a intentar asimilarse lo más posible a la candidata que está en el primer lugar y por eso se ha inventado esto de que tienen la misma historia. No es lo mismo ser la hija del asesinado que ser la hija del que estuvo a cargo del recinto. Si la idea es demostrar que la candidata Matthei tiene las mismas virtudes que Bachelet, pero además le agrega esta virtud del liderazgo, creo que hay que evaluar entonces su comportamiento como ministra del Trabajo. Los liderazgos se ven en cuanto a resultados, no si hablo más fuerte o digo más garabatos y ahí Matthei está completamente al debe.

¿Con este escenario puede Bachelet ganar en primera vuelta?

- No cabe duda que la crisis de la derecha es una crisis que ayuda a la oposición. Sin embargo, la derecha tiene un piso electoral en Chile, cultural, sociológico. Y en consecuencia yo no creo que se vaya a desfondar. Por lo tanto, quienes sacan cuentas alegres a priori cometen un error. Reitero mi llamado a todos estos analistas, especialistas, filósofos, grandes pensadores que suspendan un rato esa pega. Hay que preocuparse de hacer más puerta a puerta. Ahora, creo que hay condiciones para ganar en primera vuelta. Por cierto que hayan nueve candidatos no es un dato que facilite aquello. La dispersión puede ser un factor, pero creo que el liderazgo que mostró Bachelet y la adhesión ciudadana en la primaria es notable.P

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