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14 enero, 2014

“La alianza del centro con la izquierda venció con creces a la teoría del bloque de izquierda”

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El diputado destaca el entendimiento entre la DC y el PS que, argumenta, fue respaldado por la ciudadanía en las pasadas elecciones municipales. Respecto de la nominación del gabinete, defiende la idea de que es una atribución exclusiva de Michelle Bachelet. Su criterio es más bien global y apunta a que el próximo gobierno no puede “depender solo del capital político de la Presidenta electa”.

Hoy, y en la misma semana en que abandonó la coordinación de la Nueva Mayoría después de un año y dos meses, Osvaldo Andrade encabezará el pleno del comité central del Partido Socialista en el que, entre otros temas, se hará un balance de su gestión y cómo colaborará la colectividad en el próximo gobierno.

“Hemos hecho la mitad del trabajo: ganar un gobierno, tener un programa y una mayoría que sustenten ambos. Pero eso solo hace sentido en la medida que en cuatro años más el gobierno culmine exitosamente”, afirma el presidente del PS.

-¿Cómo debe ser el rol del partido en el futuro gobierno? No fue igual el papel que jugó con Allende, Lagos y Bachelet. En el primero se le acusó de poca colaboración y en el último se le calificó de mucha lealtad.

-La lealtad del PS en los gobiernos de la Concertación está fuera de toda discusión, es una afirmación que hacen los propios presidentes Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet. Sin duda esto emana de una muy genuina y brutal autocrítica del comportamiento en el gobierno del Presidente Allende. Hoy el PS es el partido de la Presidenta: debe asumir con mayor responsabilidad el éxito de su programa y tener la virtud de generar las condiciones para que la Nueva Mayoría siga avanzando. Si la tarea de la articulación política es ser la bisagra de la conversación entre los demás partidos cuando éstos tienen alguna dificultad, creo que va a seguir siendo la tarea del PS.

-¿Bisagra entre la DC-PC?

-En este año y dos meses tuvimos más momentos de dificultades entre el PPD y la DC que entre la DC y el PC.

-¿Y para el futuro?

-En la medida en que sea genuino el compromiso en que todos vamos a estar lealmente detrás de un programa no debiéramos tener problemas. Ahora, como el deber ser no solamente es lo que es, sin duda la tarea del partido va a seguir siendo vital. Sin menospreciar a los demás, hemos asumido con mayor propiedad la cautela del carácter de un acuerdo del centro con la izquierda, que es la Nueva Mayoría. Tuvimos muchos momentos en que esto estuvo en discusión. Tanto es así que lo sometimos a la resolución ciudadana con dos listas de concejales y la idea de la configuración de una alianza del centro con la izquierda venció con creces a la teoría del bloque de izquierda que se representaba en una lista distinta. Entonces el PS seguirá siendo un factor relevante para cautelar un entendimiento entre el centro y la izquierda que nos permite tener la mayoría.

-Pero el senador Fulvio Rossi dijo que el eje DC-PS era antinatura.

-La historia ha demostrado lo valioso de ese entendimiento que, desde sus orígenes, ha permitido construir una mayoría que respaldó a los cuatro gobiernos de la Concertación y que respalda hoy el gobierno de Michelle Bachelet. Que el PS y el PPD tenemos mayores afinidades ideológicas, bueno, hace rato que no escuchaba algo tan original. ¡Si el PPD fue creado por los socialistas! El punto no es ese. Es cómo desde esa afinidad tenemos la capacidad de generar una conducta que componga el entendimiento entre el centro y la izquierda. Entonces esto que era responsabilidad del PS, ahora también es responsabilidad del PPD.

-¿No cree que la fusión de las bancadas del PS y el PPD puede interpretarse como una señal hostil a la DC?

-El acuerdo entre las bancadas del PS y el PPD es meramente administrativo, que emana de una gestión anterior de un acuerdo entre la DC y el PR. Al presidente del PS se le planteó que era un acuerdo administrativo y opinó que le parecía bien. Dije expresamente que tuviéramos la cautela de que esto no se viera como una amenaza hacia la DC.

Futuro gobierno

Andrade enfatiza que es Michelle Bachelet quien debe configurar su gabinete y defiende la idea de que esa definición es una atribución exclusiva de ella. Su criterio es más bien en términos globales.

-¿Cómo cree que debe configurarse el gabinete?

-Con los y las mejores, con mucho peso político y con una relación de confianza muy contundente con el liderazgo de Bachelet. Que cada ministro sienta que tiene una confianza absoluta de su mandante y un rol que cumplir. Encontrar esa relación no siempre es fácil pero el futuro gobierno no puede solo depender del capital político de Bachelet, también debe involucrar el de los partidos.

-¿Experiencia?

-Sin duda. Experiencia e intuición política son fundamentales en el futuro gabinete.

-Bachelet dijo que nadie se iba a repetir el plato.

-Entiendo que ella ha matizado esa frase, que lo importante es que haya claramente una señal de nuevos liderazgos. Para que el Gobierno sea exitoso tiene que recurrir a la experiencia. Cuando uno habla de los mejores no tiene por qué haber autocensura. Sería un contrasentido que se quisiera hacer un gabinete con los mejores y decir al mismo tiempo: ‘pero todos tienen que tener menos de 20 años’.

-¿Marca esto una diferencia con los criterios autoimpuestos en el primer gabinete de Bachelet en 2006?

-Creo que sí. Marca una diferencia con el gabinete inicial del primer gabinete de Bachelet en que se aplicaron ciertos dogmas que terminaron siendo un problema.

-En aquella oportunidad también hubo críticas al marcado carácter técnico del gabinete, a la preponderante presencia de ministros de Expansiva.

-Eso ya desapareció, la experiencia claramente no fue buena, no creo que esté en la imagen retornar a un esquema de esa naturaleza.

-Se habla de que José Miguel Insulza podría volver a Chile para ser ministro. ¿Está disponible?

-Tengo la ventaja de que la Presidenta conoce a los socialistas y no necesito llevarle un listado. No le he entregado una lista a Rodrigo Peñailillo y no he conversado con él en las últimas dos semanas. Ahora, es evidente que todos los socialistas estamos a disposición de la Presidenta, sin excepciones.

-¿Y Camilo Escalona?

-Escalona es un capital político del PS y un líder que me merece el mayor respeto y, en consecuencia, tiene mucho que aportar al sistema político todavía. Tiene todavía muchos roles que cumplir. A mí me gustaría verlo en el Parlamento en el futuro.

Control de expectativas

-En varios sectores de la oposición se ha enfatizado la necesidad de manejar las altas expectativas que existen ante el programa. ¿Cómo se logra eso?

-El próximo gobierno va a tener algún déficit de lo que hereda, como la credibilidad de las instituciones. Ahí vamos a tener un problema y el tema de las expectativas va a tener que generar una conducta inequívoca de mucha pedagogía política porque hay cosas que no se van a resolver de inmediato. La reforma del sistema impositivo se puede hacer el primer año pero el resultado se va a ver después. Y es evidente que sin reforma tributaria, la reforma educacional también va a tener que esperar.

-Bachelet les comentó a los senadores de oposición que antes de redactar la Nueva Constitución había que socializarla y que eso iba a demorar. ¿Comparte esa visión?

-Absolutamente. Yo trataría de avanzar lo más posible el primer año pero hay un matiz y es que en Chile hay un problema con la representatividad de los actores institucionales y, en consecuencia, inevitablemente algunas de las iniciativas van a tener que tener un previo de participación de la ciudadanía que las va a legitimar de mejor manera. Si ella enviara un proyecto constitucional sustantivo el 12 de marzo, a lo mejor desde el punto de vista del contenido para los analistas podría recoger todas las aspiraciones. Pero si no pasa por un cierto tamiz de que los que tienen interés en opinar sobre eso, puede ser contraproducente.

”El PS seguirá siendo un factor relevante para cautelar un entendimiento entre el centro y la izquierda, que nos permite tener la mayoría”.

”El tema de las expectativas va a tener que generar una conducta inequívoca de mucha pedagogía política, porque hay cosas que no se van a resolver de inmediato”.

”El futuro gobierno no puede solo depender del capital político de Bachelet, también involucrar el de los partidos”.

”Escalona es un capital político del PS y un líder que me merece el mayor respeto y, en consecuencia, tiene mucho que aportar al sistema político todavía. A mí me gustaría verlo en el Parlamento en el futuro”.

”El acuerdo entre las bancadas del PS y el PPD es meramente administrativo que emana de una gestión anterior de uno entre la DC y el PR”.

”En este año y dos meses tuvimos más momentos de dificultades entre el PPD y la DC que entre la DC y el PC”.

“Que la derecha resuelva sus problemas porque necesitamos una oposición seria”

“Estoy preocupado por la oposición”, afirma Andrade.

-¿Por qué?

-Esta dispersión y balcanización que estamos viendo en la derecha, en que no vemos una línea de contención que apunte a configurar una cierta idea de unidad de la oposición, puede ser una dificultad. Es bueno que la derecha resuelva sus problemas porque necesitamos una oposición seria. Y la que hoy se dibuja, no tengo claro para dónde avanza. El temor que tengo es que el factor de unidad de la futura oposición sea atacar constantemente al próximo gobierno, que es lo más fácil para agrupar. Puede ser una alternativa, pero no va a resolver el problema de la derecha.

-¿Cree entonces que es necesario articular una política de acuerdos con la derecha?

-Llegar a acuerdos siempre es un bien en sí mismo y hay que hacer un esfuerzo para que todas las iniciativas de gobierno tengan el más alto respaldo. Y si eso significa tender puentes a la oposición, siempre voy a estar en esa disposición. Felizmente tenemos también una mayoría sólida que nos permite en algunos casos aprobar las iniciativas con esa mayoría. En otros casos vamos a requerir de la derecha. Por eso me interesa lo que pase con ella. Yo puedo coincidir con Andrés Allamand en muchas de las críticas que ha hecho, pero no cabe ninguna duda que lo que provocó es una debacle, y eso habla mal de la derecha en su conjunto, porque demuestra que no tiene ninguna tolerancia al conflicto interno. No deja de ser patético que tres diputados que fueron elegidos hace dos meses, renuncien a RN. La derecha dice que está en reflexión, pero estamos viendo la debacle. Dice que están pensando si siguen en RN. ¿Pero dónde está esa reflexión? ¿Con quién están reflexionando?

-¿En qué le encuentra razón a Allamand?

-Creo que tiene razón cuando le adjudica al Presidente una tremenda responsabilidad en la derrota de la derecha. Quien debería haber ejercido el liderazgo no lo hizo. El primer responsable es el líder de la coalición y se llama Sebastián Piñera. Ahora, Evelyn Matthei también tuvo razón cuando dijo que no iba a haber noche de cuchillos largos. Ya llevamos un mes de cuchillos largos.

 

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