Skip to content

8 septiembre, 2015

Columna de opinión Osvaldo Andrade: Realismo sin renuncia: de qué se trata la tarea

2093905

Lea la columna de Opinión escrita por el Diputado Osvaldo Andrade para el diario LA TERCERA. 

LA PRESIDENTA Bachelet nos invitó a asumir el desafío de enfrentar esta etapa de gobierno teniendo en consideración los compromisos programáticos asumidos con la ciudadanía y ubicarlos en la situación concreta en que se encuentra el país bajo el concepto del “realismo sin renuncia”. No cabe duda que debemos dotar de contenidos la tarea y para ello sugiero concentrar el esfuerzo en cuatro reformas con carácter estructural. No creo que haya espacio para más.

La primera (la educacional) nos acompañará todo el período y debemos culminarla con éxito aun cuando sus resultados se verán en el mediano y largo plazo. La segunda (la laboral) hay que aprobarla este año. La tercera (la Constitucional) debiera terminar dotando al futuro Congreso, electo esta vez con sistema proporcional, de facultades constituyentes, haciendo un gran esfuerzo de cultura cívica a la ciudadanía para que su pronunciamiento sea informado y vinculante, con un plebiscito ratificatorio que lo formalice. La cuarta (la probidad) implica aprobar el conjunto de proyectos que están en el Congreso y un compromiso inequívoco de los actores políticos y empresariales de un nunca más, con decisiones concretas y visibles.

Sugiero además combinar este esfuerzo con cuatro áreas de gestión que atiendan problemas prioritarios. Esto es gestión de salud vinculada con atención de las personas, listas de espera, especialistas y remedios; gestión de educación respecto del estado de los colegios públicos; gestión de seguridad pública desde la idea de la operación e inteligencia contra delincuentes, centrada en una adecuada articulación de recursos disponibles para enfrentar todo tipo de delitos más que en reformas legales; y gestión del crecimiento y empleo.

Para estos propósitos, primero se requiere una gestión política e institucional idónea, mucho trabajo prelegislativo y hojas de ruta previamente acordadas que eviten improvisaciones, pero con garantía de cumplimiento de los intervinientes. Las buenas ideas se transforman en malas si no se gestionan bien. Y segundo, un nuevo trato entre coalición y gobierno, de respaldo recíproco y complicidad fina, con respeto absoluto de sus competencias, sobre la base del reconocimiento de liderazgo presidencial y del cumplimiento irrestricto de los compromisos.

Si logramos concentrar este esfuerzo no tengo duda que saldremos del marasmo en que nos hemos situado por nuestra propia voluntad y nuestros errores. Por su parte, los partidos debemos formalizar un itinerario político electoral que permita sostener, defender y afianzar en el futuro las transformaciones realizadas y pendientes.

Defender y afianzar lo realizado será el imperativo ético-político de la coalición. Para ello todos somos necesarios e incluso debiéramos avanzar en nuestra ampliación. La Nueva Mayoría es indispensable. Eliminar dudas y suspicacias es vital y por ello establecer la hoja de ruta político-electoral desde presidenciales a las municipales es un desafío a asumir. No se trata de candidaturas, se trata de dotarnos de un itinerario común que contemple como un todo las elecciones presidenciales, parlamentarias, municipales, consejeros regionales e intendentes.

 

Leer más de Sin categoría

Leave a comment